Escribo historias. Historias que querrían que me sucedan, historias imposibles y algunas otras que ya me sucedieron y que siguen abiertas como una herida que no para de sangrar, que no puede sanar. Heridas abiertas como un libro abierto, que no ha terminado de leerse en la noche. Escribo, palabras y palabras en busca de un poco de tranquilidad o quizás, de comodidad. Busco en el mar de las sílabas, las vocales, las frases o en fin, un texto en sí, esa sensación de que aquellas heridas abiertas pueden sanar, pueden coserse y cicatrizar con la misma facilidad con la que uno deletreo "dolor". Escribo historias, muchas de ellas. Escribo mi vida para poder entenderla porque no encuentro salida en este laberinto, entre los callejones de la ciudad, entre aquellos seres humanos que dicen quererme y al año de conocerme, se largan lejos de donde sea que me encuentre. Lejos. Así me siento cuando escribo, lejos. Lejos del dolor por más de que escriba sobre sufrimiento, lejos del desamor cuando escribo que la gente a la que solía querer ya no me quiere, lejos de todo cuando escribo sobre mí. Soy un títere, dependo de muchas cosas. Soy vengativa con aquellos que me proclaman guerra y considerada con quienes es debido. Soy como el viento, cambio de direcciones todos los días a toda hora. Nadie sabe realmente como funciono, ninguna máquina me descifra, ninguna mente me entiende, ningún ser humano me ama. Entonces, me escribo. Me describo entre líneas, me doy a conocer siendo anónima. Escribo historias, dicen que lo hago bien. Pero se que en fondo, ellos no saben lo que duele. Ellos solo me leen. Me leen porque encuentran algo humano en mí. El dolor es humano. Si las cosas no doliesen, no podríamos distinguir entre lo bueno y lo malo, entre lo correcto y lo incorrecto. Escribo porque desquito mi dolor de esta forma. Porque aunque las palabras no alcancen para explicar y definir ciertas sensaciones o situaciones, por lo menos se acercan a lo real, a lo que realmente es. Tengo claro que el llanto es la única expresión de aquellas palabras que no pueden decirse, de aquellas que todavía nadie descubrió, las que la Real Academia Española por el momento no consideró. Escribo, historias, de gente sin nombre, de sentimientos que no pueden escribirse, de vidas que no son, de amores imposibles, de mí.








CUALQUIER SEMEJANZA A LA REALIDAD (no) ES PURA COINCIDENCIA, LOS HECHOS Y PERSONAJES QUE PODES LEER EN ESTE ESPACIO PUEDEN O NO EXISTIR.


Ella tenía una melena suelta, castaña y abundante. Los labios empapados en vaselina le daban un toque dulce a su cara. Sus grandes ojos marrones se aclaraban con aquellos impetuosos rayos de sol y ese toque de aire puro y frío empapaba sus ojos y le regalaban una mirada más transparente. Allí se encontraba de nuevo, arrastrada por un sin fin de recuerdos cargados a la espalda. Un paseo para recordar. Sí, quizás eso fue lo que le condujo de nuevo a aquel lugar. Paseaba lentamente, izquierda derecha, izquierda derecha… Miraba para un lado y para el otro, sentía el aire dentro de sus pulmones. Se prometió saber mirar, eso que tantas veces ronda en su cabeza y que sus profesores tratan de transmitirle para convertirse en aquello que siempre había deseado. Se dio cuenta de que vivía de forma pasiva sin darle la menor importancia a las cosas, ni siquiera a saber mirar aquello con otros ojos. Aprendió el valor del verbo ‘saber’… saber mirar, saber escuchar, saber sentir, saber transmitir. Aquella tarde era distinta, la brisa del aire era fría como octubre, el sol caliente le transmitía el ardor del verano, el olor a tierra mojada el sabor de los primeros días de primavera. Allí, a lo lejos observó su alrededor, dio un giro de 360º y se detuvo. De repente vio algo, la mirada la llevó a aquel lugar en el que había probado el sabor de sus besos la primera vez. Al girar 90º observó el sitio donde comenzaron juntos aquella historia con ilusión y con ese aire caliente y sensual propio de unos adolescentes. Si giraba 30º veía a lo lejos aquellos edificios ya construidos donde hacía unos años se habían perdido y habían imaginado un futuro juntos… ellos sabían que iban a ser los primeros en consumar su amor entre aquellas paredes húmedas y enyesadas. Si se daba media vuelta veía aquella tierra donde hacía unos meses se encontraron y donde bajo aquellas hileras de uva se habían vuelto a reencontrar con la misma mirada furtiva. Sin lugar a dudas aquel paisaje era el puro retrato de todas aquellas experiencias vividas bajo la sombra del amor. Le encantó volver a sentir y a vivir todo aquello que le hizo ser tan feliz. Pensó que de nada servía volver a llorar y caer en el más gris sentimiento. De vuelta a casa miró de nuevo aquellos edificios, de los días de amor, de las tardes de rebeldía, de los besos ardientes, de las risas detenidas, de las miradas profundas…y se dio cuenta de algo… Ese saber mirar le condicionó la clave para seguir adelante con su vida, al observar aquellos edificios ya pintados, con cortinas y macetas se dio cuenta de que todo evoluciona, de que hacía cuatro años eran puras estructuras desiertas en cuatro paredes. Así era el amor que juntos comenzaron en aquella época, toda una ilusión, una construcción. Pero aquel amor se derrumbó y quedó sepultado. En cambio aquellos edificios siguieron hacia arriba para convertirse en lo que son ahora y ella no podía quedarse estancada en aquellos recuerdos porque al igual que los edificios tenía que crecer y seguir adelante. Al igual que los edificios, él la acompaño en la historia de su vida construyendo su estructura y condicionándola para convertirla en lo que es ahora.
No hace falta desangrarse para sentir dolor y saber que la muerte espera, escondida en la mirada, en el cuerpo, preparada para atacar. He dormido a la bestia durante tanto tiempo, muchos meses llevo atandola y matándola de hámbre. Llevo muchos días creyendo que lo mejor para mí y los demás, sería matarme. Muchas veces logro convencerme de que eso no está bien y muchas otras, fallo en el intento y otros deben asumir la responsabilidad de demostrarme que no es la solución. Cuando hablo de matarme no solo hablo de quitarles un peso de ensima, sino también de sacarmelo a mí misma, que no soporto cargarme, llevarme a todos lados y ser constantemente perseguida por nada más y nada menos que mi sombra. Estoy hundida en los grises matices de ella. La miro, sola y apartada, aún cuando estoy en compañía. Intento invitarme a respirar profundo y no pensar en ello pero siempre consigue dejarme sin ganas de absolutamente nada. Creo que se equivocan cuando dicen que nada duele más que la muerte. Creo que si algo es peor que morir es sentir que se muere en vida y que nunca llega el día en el que finalmente, todo para de girar, todo deja de oprimir, todo deja de doler, todo deja de ser lo que creyeron que algún día fue, todo deja de pintar el mundo de negro y vestirlo de grises curvas siguiéndonos. No hay nada peor que vivir sabiendo que la muerte soy yo, enmascarada, asechándome, acosándome, provocandome placeres y dolores múltiples, permitiéndome sentir odio por el espejo y más todavía por lo que aquel reflejo posee dentro.
Mientras que teníamos ese estilo de charla en la que yo hablo desaforadamente y vos respondes acatando tus palabras, pude sentir como algo se tenzaba, algo dejaba de ser como siempre ha sido. Y puede que sea la culpable de los cambios, puede que te haya alejado o que simplemente lo hayas hecho por los motivos que personalmente hayas escogido. En tus monosílabos, intenté esconder toda la cantidad de cosas que pasaban por mi mente a mil por hora. Una parte de mí, me pedía a gritos que te dijera que te necesito, que te extraño, que sobre todo echo de menos a la persona que conocí, que te quiero, que necesito escuchar que vos también me queres porque en estos tiempos tan difíciles, mi mente confunde hasta lo que parece claro y seguro y fijate, que eras para mí lo único que permanecía en el tiempo y hoy en día, no me atrevo ni a saludarte como si te conociese, como si supiera que ya no vas a responderme a un "¿como estas?" con alguna frase que explique lo que te pasa, con una canción o un simple "te he echado de menos". Extraño sorprenderme al ver que me hablas a mí, una Don nadie, una problemática pendeja que no puede darte, que no puede devolverte, toda la alegría y felicidad que vos me das, que mereces. Experimenté otra vez ese nudo en la garganta que te quita el aliento, que se apropia sin que uno lo desee de las palabras y deje torpemente que el viento las arrastrase consigo en un suspiro frustrado. Sentí como dejaba ir lo que más quiero en la vida, como...deje que se confundiese la monotonía con mis efusivas ganas de contarte y escucharte hablar de vos. Amo escucharte hablar de tu vida, creo que nunca me agradó tanto hablar con alguien porque en tus palabras, propias, tuyas y de nadie más, encuentro un hueco que me deja un lugar reconfortable a tu lado, un lugar pequeño, pero agradable y hogareño donde soy alguien, en un lugar, justo en un momento, con quien quiero estar. Desde que me prestaste ese lugar, soy tan tuya como mía. Y que ahora me arrebates todo lo tuyo, es injusto. Y no digo que no esté bien tu acto egoista, pero aún así, siento que algo no me dices, que al igual que a mí, el tiempo te quita las palabras de la boca y las rompe sin que lleguen a ser pronunciadas. Querría escucharte decir que es así y que todo pueda volver a ser algo que necesitabamos para sonreir al final del día, porque puedo soportar que cualquier persona me deje, me pistoee o me aleje de sí, pero de vos no. Yo no espero que lo nuestro se acabe. No quiero que sea así. Inventemos un nuevo final que nos permita comenzar desde el momento en que supimos que nos queríamos y que lo nuestro iba a ser único e irremplazable, único desde la primera letra de tu nombre a la última del mío, desde aquel día de Mayo de 2009 en que llegaste a mi vida y yo arribé en la tuya para nunca permitirnos olvidar.
Me había prohibido sentir algo...cualquier estilo de sentimiento por algún hombre. Tenía planeado, asesinar con la mirada a cada uno que necesitase y me diera la ganapra usarlo y deshacerlo a mi eterno placer. Deseaba saborear el deseo ajeno. Estuve con muchos hombres, incontables, miles de los que no recuerdo siquiera el nombre y odie a cada uno con una calentura en el cuerpo que no me permitía pensar, que me rocorría como una corriente eléctrica infrenable. Sí, soy un poco perversa y por qué no confesarlo, he disfrutado dejando a hombres queriendo más de mi que no cedí. Quito lo que no me dan y a estas alturas, me es indiferente lo demás. Puedo ser desde la persona más dulce e inocente con la que te hayas chocado, como también la más peligrosa y envenenada que nunca debiste haber probado. Me acuerdo de mi primer beso, fallido y quitado en una disco, de un chico que no conocía, del que ni recuerdo el nombre. Todo por una apuesta que nunca se me pago. Y sí, perdí mi niñez, sentí que me quitaron la poca delicadeza que me quedaba. Me han demostrado que el amor mata y desde entonces, desde que me han matado y he resusitado, en otro cuerpo, con otra personalidad, con otra forma de ser que nunca volverá los años que han pasado, no me he enamorado de nadie. Hasta ahora. Hasta ahora que has quitado vigencia a mi forma de ir de lado a lado sin atarme a nadie.
El me habla como si nada. Me cuenta de sus borracheras, de su última pelea. Me dice lo que piensa y lo que anhela, como esa vez que dijo que le gustaría volar por las noches al bosque más cercano para correr sin tener que pensar en las responsabilidades, luego llegar a mi ventana y mirar como duermo, hasta que lo espanten los transeúntes. Sería un poco ilógico, pero así es él, algo loco y un poco impulsivo. Se esconde en sus locuras para no tener que mostrar lo que siente cuando está triste por algún problema, no me engaña... hay algo detrás de esa faceta despreocupada. Siempre he pensado que las personas esconden algo bajo su manga, quizás algo pequeño, pero muy pocas se muestran como son realmente. Si contará cada secreto que compartió conmigo se darían cuenta que hasta el serio de la calle tienen su grado de locura, muchas veces no mostramos nuestro lado ilógico sin tener unos grados de liquido que nos hagan volar y transportarnos, así es él, abierto de mente cuando su corazón late más veloz por la adrenalina del momento y una noche de descontrol.
Tengo una pregunta importante: ¿Cómo se hace para querer sin salir herido de alma?. Querer implica dar, entregar, resignar y no, no hablo de lo material cuando hablo de dar. Hablo de entregar cosas que sean importantes para uno, entregar sueños, cariño, amor, palabras humildes llenas de sensaciones y vida, crear con otro un espacio en el que dos mundos distintos puedan unirse a pesar de todas las diferencias habidas y por haber. Amar es llenarse el alma con esa felicidad de la que tanto hablan, con esos momentos compartidos que luego, son recuerdos perturbadores y memorias que en su mayoría no te permiten vivir del presente, sino más bien, enterrarte en un pasado que nunca vas a saber si fue para bien o para mal. ¿Es que existe alguna manera de dar sin quedarnos vacíos?. Cuando el amor se acaba, la pasión se apaga y ya no queda mucho de que hablar, los mundos que algún día se juntaron para coexistir se separan por el bien individual de cada uno. Claro está, nunca se vaya a pensar en que quizás lo mejor es jugarse un poco por los sentimientos, no, eso no está de moda entonces nadie lo hace. Ese inmenso hueco que antes ocupaba la persona que ahora se volvió tu enemigo más querido y deseado, hay que llenarlo. Es decir, ¿quién puede vivir sin un propósito?. A pesar de la depresión que repose por un período asquerosamente largo e interminable, el dolor se queda, para siempre, son de esas cicatrices que no se borran con el tiempo, de las que no se ven pero duelen cuando se las roza con esas palabras dañinas que suelen ampliar las personas cuando quieren defender el corazón de más golpes. Todos a fin de cuentas buscamos lo mismo: apoyo y verdadera consideración de parte de alguien, importar, ser alguien para alguien en especial, no un cualquiera, solo una persona ocupa ese trono que uno creó para que reine en su vida y de luminosidad a toda esa oscuridad que antes parecía normal. Aclaro, cuando digo “verdadera” me refiero a que ahora la verdadera esencia de miles de sentimientos, palabras clave y enfrentamientos cara a cara han perdido su valor. Estoy de acuerdo en que quizás, decir lo que sentimos nos deja desnudos ante alguien (literalmente hablando), le damos el regalo más grande e importante, mejor envuelto, de todos: el corazón y muchas veces en el vano intento, lo perdemos. Y no importa cuanto luches después por volver el tiempo atrás, aunque te arrepientas luego de haberlo hecho, hecho está. Quiero que se entienda, el amor es lindo pero convengamos que cuando se pierde es lo más horrible que te puede pasar en la vida. Todo aquello que antes era color de rosa se vuelve gris, los días te parecen largos (infinitos) y al mismo tiempo, relativos. No importa si dormís, comes, estudias, corres, caminas, paseas, en tu cabeza esa persona está constantemente volviendo para atormentarte a través de esos recuerdos que antes tanto amabas idolatrar. Siempre digo que si uno siente algo, debe de arriesgar hasta la vida por ese sentimiento. Es ese momento, ese instante minúsculo en el que te das cuenta que darias la vida por esa persona en que debes decir las cosas que nos recorren la cabeza y hacen latir al corazón el doble de rápido. Las corazonadas no siempre se tienen en la vida y si se sienten, por algo es. Aún así, a quien se arriesgue debe saber que en los juegos de la vida, se puede perder como ganar. Es bueno esperar mucho pero sólo cuando se trata de uno mismo, nunca esperen que los demás hagan de sus vidas importantes porque eso nunca va a poder suceder y se quedarán con la ilusión quebrada. Entréguense a quien realmente quieran (amen). No importa si pierden, es una posibilidad que cambia según quien elijan y si son rechazados pues, será que aquella persona no era la indicada. Es mejor creer que siempre puede haber alguien que esté dispuesto a dar lo mejor de uno para uno ahí afuera, en algún lugar del globo, esperando. Porque... ¿Quien dijo que el amor no cuesta caro?. Para aprender a sentir, hay que jugarse la vida por los sentimientos.
Tengo una pregunta importante: ¿Cómo se hace para querer sin salir herido de alma?. Querer implica dar, entregar, resignar y no, no hablo de lo material cuando hablo de dar. Hablo de entregar cosas que sean importantes para uno, entregar sueños, cariño, amor, palabras humildes llenas de sensaciones y vida, crear con otro un espacio en el que dos mundos distintos puedan unirse a pesar de todas las diferencias habidas y por haber. Amar es llenarse el alma con esa felicidad de la que tanto hablan, con esos momentos compartidos que luego, son recuerdos perturbadores y memorias que en su mayoría no te permiten vivir del presente, sino más bien, enterrarte en un pasado que nunca vas a saber si fue para bien o para mal. ¿Es que existe alguna manera de dar sin quedarnos vacíos?. Cuando el amor se acaba, la pasión se apaga y ya no queda mucho de que hablar, los mundos que algún día se juntaron para coexistir se separan por el bien individual de cada uno. Claro está, nunca se vaya a pensar en que quizás lo mejor es jugarse un poco por los sentimientos, no, eso no está de moda entonces nadie lo hace. Ese inmenso hueco que antes ocupaba la persona que ahora se volvió tu enemigo más querido y deseado, hay que llenarlo. Es decir, ¿quién puede vivir sin un propósito?. A pesar de la depresión que repose por un período asquerosamente largo e interminable, el dolor se queda, para siempre, son de esas cicatrices que no se borran con el tiempo, de las que no se ven pero duelen cuando se las roza con esas palabras dañinas que suelen ampliar las personas cuando quieren defender el corazón de más golpes. Todos a fin de cuentas buscamos lo mismo: apoyo y verdadera consideración de parte de alguien, importar, ser alguien para alguien en especial, no un cualquiera, solo una persona ocupa ese trono que uno creó para que reine en su vida y de luminosidad a toda esa oscuridad que antes parecía normal. Aclaro, cuando digo “verdadera” me refiero a que ahora la verdadera esencia de miles de sentimientos, palabras clave y enfrentamientos cara a cara han perdido su valor. Estoy de acuerdo en que quizás, decir lo que sentimos nos deja desnudos ante alguien (literalmente hablando), le damos el regalo más grande e importante, mejor envuelto, de todos: el corazón y muchas veces en el vano intento, lo perdemos. Y no importa cuanto luches después por volver el tiempo atrás, aunque te arrepientas luego de haberlo hecho, hecho está. Quiero que se entienda, el amor es lindo pero convengamos que cuando se pierde es lo más horrible que te puede pasar en la vida. Todo aquello que antes era color de rosa se vuelve gris, los días te parecen largos (infinitos) y al mismo tiempo, relativos. No importa si dormís, comes, estudias, corres, caminas, paseas, en tu cabeza esa persona está constantemente volviendo para atormentarte a través de esos recuerdos que antes tanto amabas idolatrar. Siempre digo que si uno siente algo, debe de arriesgar hasta la vida por ese sentimiento. Es ese momento, ese instante minúsculo en el que te das cuenta que darias la vida por esa persona en que debes decir las cosas que nos recorren la cabeza y hacen latir al corazón el doble de rápido. Las corazonadas no siempre se tienen en la vida y si se sienten, por algo es. Aún así, a quien se arriesgue debe saber que en los juegos de la vida, se puede perder como ganar. Es bueno esperar mucho pero sólo cuando se trata de uno mismo, nunca esperen que los demás hagan de sus vidas importantes porque eso nunca va a poder suceder y se quedarán con la ilusión quebrada. Entréguense a quien realmente quieran (amen). No importa si pierden, es una posibilidad que cambia según quien elijan y si son rechazados pues, será que aquella persona no era la indicada. Es mejor creer que siempre puede haber alguien que esté dispuesto a dar lo mejor de uno para uno ahí afuera, en algún lugar del globo, esperando. Porque... ¿Quien dijo que el amor no cuesta caro?. Para aprender a sentir, hay que jugarse la vida por los sentimientos.
Pensé, por un momento, que lo nuestro podía catalgarse como eterno. No es difícil de explicar. Cada día compartía algo nuevo con vos, un nuevo secreto desencadenaba a otro y a otro y así sucesivamente, nunca hablé tanto de mí en mis 17 años ni escuché y guardé tantas palabras en mi memoria de otra persona. Era como si la mágia nunca se perdiese, como si no nos cansaramos de hablar de la vida simulando ser ajenos a ella. Nos era inevitable, cada vez que charlabamos, nos ibamos lejos, donde el mundo no nos lastimaba, donde nadie podía alejarnos, donde nos reíamos del dolor y le jugabamos una broma a la ironía, donde sólo había cariño, el nuestro mutuo. Recuerdo espectros de un pasado que no fue, los veo diambular por mi habitación, hablando en mi cabeza, expresandose en mi cuerpo. No tenerte me hace mal, está matandome, de a poco. Y aún cuando te perdí, sigo sintiendo que estás acá, conmigo, en alguna parte de mí, esperando que vuelva, que no te deje. O quizás, me encantaría que fuese así. Creí que nunca más iba a verme consumida por amor, creí jurarme no amar a ningún hombre con el corazón para evitar que me lo roben y me dejen el alma desausiada. Parece que jurarse cosas es en vano cuando esas cosas uno no puede manipularlas. Es fácil engañar una realidad pero difícil es mentirse a uno mismo sabiendo la verdad. Sabía que te quería, apostaba en vos como en nadie más. Por eso me duele haberte perdido, porque creía en algo, en algo único, en lo único en lo que creía. Y me fue arrebatado, por orgullo, por miedo al futuro. Fingiendo que lo mejor era dejarnos ir cuando más necesitabamos uno del otro.
Los domingos te echo de menos. Apenas me acuerdo de tu sonrisa los lunes, ni de tus miradas los martes, ni de tus caricias los miércoles, ni siquiera de tus manos los jueves o de ese momento en el que tu corazón y el mio se fundieron en un todo los viernes. Pero los domingos... Los domingos las nubes parecen escribir tu nombre en ese maldito cielo y cada estúpida canción que escucho, cada historia que leo, cada persona con la que me cruzo en la calle me recuerda a ti. Odio los domingos y odio tener que tacharlos del calendario cada lunes. Lo odio. Y odio no poder odiarte como tu deseaste odiarme alguna vez.Vivo extrañándote a cada momento y es algo que detesto y no sabes cuanto.Sé que te he fallado, sé que no he dado todo cuanto esperabas que diera en esto. Sé que crees que no confio en ti porque no te cuento qué me pasa a cada momento. Sé que jamás me has visto llorar y que una vez empezaste a echarme de menos.Yo no quiero que volvamos a perdernos, no. No quiero volver a estar trescientos sesenta y cinco días sin verte y sesenta sin saber de ti. Si teníamos poco, esto ha debido romperse del todo. Detesto haberte decepcionado, aunque no esté de acuerdo. Detesto que ya no confies en mi y detesto no poder confiar en nadie, ni siquiera en ti. Detesto la manera en la que no me miras y querer que vuelvas a hacerlo todo el rato, como antes. Detesto ser incapaz de borrarte de mi cabeza y que todas esas imágenes nuestras se hayan guardado en mi cabeza con la misma sutileza con la que se guarda una fotografía en un viejo cajón. Detesto acordarme de todos y de cada uno de los momentos que pasamos juntos.Aún tengo clavada tu sonrisa y tu rostro cuando me observabas alejándome desde esa calle por la que es raro el día en el que no tenga que pasar. Aún tengo clavada tu mirada aquella tarde, aún guardo un "me he dado cuenta de que quiero estar contigo", aún no me he atrevido a tirar todos los "te quiero" ni esa cara de estúpida que se me debió quedar cuando me besaste delante de todos y tuve que disimular mirando al suelo.Quería que supieras que, aunque nunca te lo he dicho, aún guardo todos esos momentos, que a pesar de todo, aún me acuerdo de todo, aún me acuerdo de ti. Y no quiero perderte, aunque aveces tenga miedo, porque ese miedo sólo lo siento cuando pienso en el día que ya no estes junto a mí...
No se como se supone que sigue esto. Ojala existiese una lista que uno pueda seguir para vivir y así, por lo menos, las cosas no serían tan complicadas como suelen ser. Sobre todo, cuando uno esta solo y perdido. Me siento de las dos formas, sola, perdida, desoridentada, inútil, vacía. Inevitablemente mal. Como si ya no me llenase nada de todo lo que hago. No puedo hacer mas que pensar en que estoy haciendo conmigo y mi vida. No se siquiera si voy por algún camino, quizás esté en la cornisa de algún abismo y mi necedad no me permite verlo, admitirlo, tirarme o hacerme a un lado. Antes sabía al menos que debía caminar, que aunque las cosas de la vida me tirasen abajo, debía luchar, porque existían motivos aunque fuesen mínimos y brillasen como un punto en la lejanía del cielo. Ahora se que sólo fueron estrellas fugaces. Ya no se que es verídico, tantas cosas se han esfumado en estos últimos meses que siento ese frío que te acaricia, esa brisa helada del invierno. Es primavera, lo se, pero me siento fría, quizás, lo que quedaba de mí, se quedó con el invierno, quizás junio se llevó una parte, muchas partes de mí.
No puedo dejar de pensar en tu nombre, en la chance que podríamos tener juntos, en lo que te quiero aunque nunca te lo haya dicho, en lo que te debo, en las ganas que tengo de verte y como a los cinco minutos, ya no deseo hacerlo. Sos un pensamiento furtivo, quizás de los más traviesos, los menos esperados. Río sola, con ese tono sarcástico y me acerco a mis compañeras de colegio para volver a la tierra, para evitarte, para alejarte de mi cabeza, para alejarme de este mundo que nadie conoce, que no puedo compartir ya con nadie. Quizás esta loca soledad sea la que hace que te necesite, que me acerque a vos, que te hable. La verdad, ya no quiero buscarle motivos a nada. No quiero encontrarlos. Si tiene que ser, que sea. Y si no, hay muchos peces en el agua. No morire ya por ningún hombre.
Nada se sentía como escribir sobre vos, nunca nada me gustó tanto como disfrutar de dibujar contronos sobre tu imágen, escribir palabras, sueltas que dijeran todo lo que sos para mí, en mi cabeza te creía ser, plasmandote en una hoja para que dures para siempre en mi vida. Fui muy egoísta conmigo misma, sabiendo que estaba condenandome a vivir con tu recuerdo presente. Si no me crees, estas en todo tu derecho, pero es la verdad, mi tan sufrida verdad. Se que con mi edad debería disfurtar de muchas pequeñas cosas que la vida otorga por vez única, quizás es que tengo en mi cabeza todas esas cosas presentes que ya perdí, esperando que vuelvan a mí. Pero llendo al grano, nunca sentí este vacío que ocupaba tu persona, nunca tan profundamente hondo sentí esta opreción en el pecho cada vez que me ilusiono creyendo que algo va a volver. He intentado inventar que tus palabras no hacen más que querer decir todo lo contrario y que, cuando me decis que me vaya, me pedis que me quede, y cuando siento que en verdad solo podes sentir odio por mí, hago de todo lo que me queres hacer creer el paraísmo. Quise creer que me necesitabas, convencida de que era así pero...por más que intento acercarme a tu recuerdo presente en tu cuerpo ya distante, vos no dudas en alejarte el doble que la vez anterior. Me resulta imposible creer que algún día vas a volver, porque creo en vos, si que lo hago, pero no en las cosas que vivimos en la vida, en esa situaciones que nos consumen de a poco y nos van haciendo piedras, frías, haciendonos fingir que todo va bien cuando por dentro el mundo no puede hacer más que derrumbarse a nuestros pies. Inconciente, aunque me convenza de que ya terminó, sigo esperando. Dentro mío, sigo en la misma estación, esperando que pase el tren que me lleve a tus brazos, se que va a llegar, espero que no sea tarde.
Quiero dirigirme a algún lugar, pero nosé a cual, quiero volar alto, pero nosé donde terminaré llendo, quiero amar, pero todavía nosé quien es el amor de mi vida, quiero sonreir, pero no se me ofrece razón alguna para hacerlo, quiero ser alguien en mi vida, pero todavia nosé que quiero ser, quiero un mundo lleno de paz, pero no puedo dirigirlo, quiero soñar algo especial, pero no soy especialista en mis necesidades y deseos, quiero que sea mañana, pero no puedo adelantar el tiempo, quiero tener tantas cosas, pero debo aprovechar lo que tengo, que es mucho.
Detrás de él caían las minitas, esperando que el les diera al menos una oportunidad de decir algo, de halagarlo, de apreciarlo con la mirada y retenerlo, por unos momentos, para no dejar que se vaya. Entre brazos de miles ha estado, ha cruzado los límites de la edad y ha superado lo insuperable. Descubrió lo popular que uno puede ser teniendo una cara bonita o un cuerpo que hable más que la boca. Se ha dejado llevar por los impulsos del alcohol y el descontrol, en compañía de sus supuestos amigos, ha llegado a tocar el cielo y caer directo en la boca del infierno. El no sabía que la libertad no estaba en aquellas cosas estúpidas y momentaneas, en aquellas que se olvidan con facilidad para que no puedan ser recordadas. Le enseñaron que el amor era un sentimiento frío y distante que sólo podía lastimar y corromper el alma. Se alejó de las emociones y aquellas cosas que podían introducirlo en un mundo desconocido, lleno de sensaciones y adversidades que según la historia que el contaba, eran demasiado dolorosas para ser realidad. Prefirió un whisky on the rocks, un bar atascado de gente, faldas cortas bailando la danza de la seducción, entes por doquier, dejando que las luces lo llevasen a un mundo en donde el llanto y el afecto fueran parte de él, donde el amor llenase ese vacío que no le permitía sentir. Jugó a no ser parte de su vida y destrozar el corazón de unas tantas muchachas que se atrevieron a bailar el tango prohibido proveniente de su dulce perfume. Hizo creer a todos sus conocidos que su vida era perfecta como era y que lo material alcanzaba y sobraba. Supuso que el tiempo le daría la razón, que la ley del más fuerte sería leyenda con el. Vivió creyendo que algún día se casaría, se divorciaría y terminaría como los cuarentones de la actualidad. Lo creyó. Sus ojos verdes, lo sacaron de órbita, su día terminó en noche y su frío en un calor intenso recorriendole las venas, palpitando como loco en su corazón. Su forma de ser, le señaló a lo lejos el camino que debía recorrer y sin preguntas, se dirigió hacia ella, le preguntó su nombre y una nueva historia comenzó. Una historia que rompía todo estilo de reglas, suposiciones o de tiempos esperados. Impredeciblemente perfecto. Su cuerpo estaba hecho para él, su alma, encajaba con la suya como un rompecabezas. Su sonrisa, era la de un ángel que custiodaba las noches, en sus sueños, mientras dormía, él la veía. Murió, mirando sus ojos, sosteniendo su mano, sintiendo como la vida se le iba cada vez que la amaba más que el día anterior.

Siempre fue así nuestro asunto, le falta de acá, le sobra de allá, retocándolo, pero siempre juntos..

Todos se tornó borroso cunado las frías aguas la apretaron contra ellas en un mortífero y voraz abrazo. Manoseaba el espacio transparente que la rodeaba, levantando pesadamente sus pálidos brazos, bañados de color azul. Las olas jugaban con ella, zarandeándola y revolcándola, haciendo que perdiera la orientación, que la parte de arriba se volviera la de abajo, y que su cabeza se confundiera con sus pies. Se movía desesperadamente, intentando apartar el agua de su alrededor, intentando llegar al punto de luz blanca que aparecía a lo alto, aferrarse él, mientras brillaba tenuemente a través de las olas. Pero no conseguía moverse. Como si algo agarrara de ella hacia abajo, como si la propia marea le agarrara fuertemente sin querer que se apartara de su lado. Inútil. Así era como se sentía, y así era como se sentía siempre. Veía entre pequeños puntos negros sus largos cabellos azabaches danzar a su alrededor. Sus labios se habían tornado de un color violáceo y en lo único que conseguía pensar era en la muerte. Sentía un dolor intenso en todo el cuerpo, como si cada pequeña e insignificante célula de su cuerpo intentara alzarla hasta la superficie, jalando de cada poro de su piel. Ya apenas sentía las piernas, lo único que podía sentir eran millones de hormigas recorriendo los dedos de sus pies, y acabando en los de sus manos, que cansadas yacían junto a su costado, en un involuntario abrazo. Imágenes se aparecían detrás de sus parpados, sonrisas, miradas, podía sentir por todo su cuerpo cada uno de los abrazos que había recibido, como si todos se unieran para despedirla de la vida. Abrió la boca e intentó gastar sus últimas reservas de oxígeno en un insonoro grito, incapaz de atravesar la masa de agua que se la tragaba poco a poco. Sintió como le escocía la garganta y como todo el dolor que antes iba desapareciendo volvía a retornar a sus músculos tensados. Se apretujó, haciéndose una bola consigo misma, intentando huir del dolor, intentando hacerse pequeñita y desaparecer. Algo la agarró, tiró de ella hacía afuera. Sintió el aire frío de la noche en la cara, en un pequeño murmullo inconsciente. Intentó inspirar pero el aire se había vuelto doloroso, mucho más doloroso de lo que había sido el agua.
Despegó los parpados sobresaltada y un manto negro, con millones de monedas de plata incrustadas en él, le dio la bienvenida. Se incorporó apresuradamente y se envolvió con sus brazos. Estaba completamente seca. Allí, frente a ella, como un fino espejo reflejando la luna, estaba el estanque. Se volvió a tumbar, más relajada y tragó saliva. Tenía la garganta seca y dolorida. Y todo sabía a sal.
Soy un nadie que sin buscar no encuentra, y raramente encontró. He aprendido que la ilusión es mala, pero te das cuenta que has llegado hasta tal punto que de la ilusión ya no queda nada, porque se pasó al siguiente nivel. A estas alturas ya no sé si temer, seguir o retroceder, porque el problema está en que no detesto el miedo y odio el “marcha-atrás”, entonces, ¿qué me queda? No quiero hablar de un “nosotros” y mucho menos de un “ella, tú y yo”. Muchas veces he intentado meterme en la cabeza que esto tenía que dar a fin antes de que fuera demasiado tarde, pero el tiempo sigue y esto no para. Odio las dudas así tal y como las presenta la realidad, así que ya decidí abandonar completamente antes de que mi cabeza diga “elige”. Voy a mantener las distancias como tuve que hacer desde el principio, al menos con mi mente, con el corazón ya tengo otras deudas pendientes. Tampoco diré que te vaya a tachar de mi lista de contactos, porque sé que te recordaré hasta el fin de mis días. Pero voy a ser valiente y acabaré con una sonrisa por delante mientras me hundo por detrás, porque esto no lo hago por ti, si no por mí. Lo único que tengo más claro que nunca, es que no me quedaré con las ganas de decirte te quiero.

Hay que tener presente que el estar ausente no anula el recuerdo..

Uploaded with ImageShack.us -Tú, pequeña, parirás con dolor, llevarás tacones de aguja, te pondrás a régimen, te harás peelings, liftings, y además te tocará hacer la comida; ¡y no he terminado! a ti, pequeño, te he reservado lo peor: los tormentos y las calamidades, los dinosaurios y los volcanes, la guerra atómica, Hitler, la matanza de los indios, el ruido de las lavadoras, los petroleros que naufragan, la miseria, pero sobretodo, sobretodo, las bonitas mujeres enfermas. Quiéreme si te atreves.
Enredado en mi pensar, maniatado a lo que todavía duele. Sólo quiero escapar a otro lugar, donde ya no me sienta así, tan terriblemente sólo. Me cansé ya del disfraz, me cansé de ser esclavo de insatisfacción. Sólo quiero acariciar una canción, y así olvidar lo que perdí, por no haber escuchado siempre. ¿Adónde vas cuando los días no tienen colores? ¿Adónde vas Mi corazón? Me repliego del dolor. Me refugio en mi guarida sin moverme. Sólo salgo a respirar cuando hace falta, sin apurar, ni celerar, que nada en realidad importa. Sólo el beso del final,el principio ya lo escuche más de mil veces. ¿Será la casualidad o la causa de lo que siempre está enfrente ?¿Adónde vas cuando los días no tienen colores?¿Adónde vas Mi corazón?

El silencio anuncia el ruido, de la calma que antecede al huracán.

Delicioso, como el dulce de leche.

No quiero estar pendiente de tí, quisiera no hacerlo más, aunque se me hace absolutamente imposible, no quiero despertar en las mañanas y pensar que estarás haciendo con ella, no quiero irme a dormir sabiendo que soñaré contigo, quisiera ignorarte por completo, quisiera no enamorarme nunca, ¿para qué? si lo único que he logrado contigo es derramar lágrimas de dolor.
Así fue caí bajo su hechizo otra vez, todavía no logro procesar cada sentimiento encontrado y cada palabra pronunciada, por dos bocas que un tiemblan al rosarse, aun mas difícil se me hace soltar todo aquello que se quedo como un grito mudo en mi garganta, aunque presiento que tal vez lo hayas podido ver en mi ojos. Tuviste razón en muchas de las cosas que me advertiste y dijiste, así como también al notar lo “flaca” que estoy, y notar que aun seguía con el mal habito de vomitar de vez en cuando, vos pudiste dejar tus malos hábitos, me alegra verte tan bien, ojala pudiese tener un poquito de esa luz en mi mirada, creo que como te dije perdí la fe en todo y por momentos me desespera la soledad que siento en cada rincón de mi. No te culpo éramos dos adolecentes, hoy ya no lo somos, pero como me hubiese gustado, que evolucionemos juntos, no puedo pasar a lo siguiente, sigo hatada a varias cosas aun, mi enfermedad es un de ellas quizás. No logro descifrar para que volviste, si vas a huir así nuevamente, a sus brazos, cómo pudiste decirme “ te miro y pienso como me gustas todavía”, no podes negar que temblabas como una hoja en mi cama como hace 4 años cuando éramos unos niños convirtiéndonos en amantes. Porque esa es la realidad, venís y sacas de mi lo que necesitas, para después volver a tu vida, mientras yo me quedo estancada llena de recuerdos y con mi soledad que siempre me acompaña.
Todo parece indicar que hoy te alejas, tu perfume se ha ido en la oscuridad, con un beso terminaste nuestra historia, y lo nuestro se ha ido con la eternidad. Sonrío, no quiero que me veas llorar, la despedida se hace absurda y vacía y aunque quisiera abrazarte por un momento, cierro la puerta de mi corazón y dejo que te vayas, ya que este corazón se llena en soledad. Mi cuerpo no respondía, cerraste la puerta y con ella, apenas tus recuerdos parecen asomar, porque si lo de nosotros fue amor entonces: ¡En el resto de mis días jamás volveré a amar!

¿Se te apago la luz o la encontraste? ¿Se te zafo un tornillo o lo apretaste?

Hay quienes dicen que las mujeres cuando son amigas son insoportables, porque concuerdan una con la otra, siempre, y no se despegan. Hoy puedo entender que la vida nos presenta miles de personas y que cada una de ellas viene a cumplir un papel particular en nuestra vida. Todas ellas quedan en nuestra memoria, alma y corazón. Hay amigas como aquella desbocada que dice locuras, que te mete siempre en problemas pero que te hace reír mucho. O bien está esa con la que andás siempre del brazo, a la que le contaste el primer chico que te gustó, la que te da consejos de ropa, personas o simplemente cortes de pelo. Aquella a la que le cuentas absolutamente todo y sientes que eres realmente entendida. Aquella a la que no le da vergüenza decir que te ama. Aquella que pasa junto a vos el momento más difícil de tu vida. Aquella que te llama todo el día. Aquella intelectual que te enseño de todo. Aquella que te abrazó en silencio y te sintió llorar. Aquella egoísta y aquella que hace todo lo que le pides. Aquella que te escucha cuando estás enamorada y pasas horas hablando de lo mismo. Aquella que entiende que la dejaste por tu enamorado, y aquella que exige toda tu atención. Aquella que parece tu mamá siempre dándote consejos. Aquella que te dio el mejor consejo pero no lo escuchaste. Aquella que es una hermana para tí, y hasta la que es una buena compañía cuando el plan es “hacer nada”. Y claro está, la mejor amiga es aquella que es simplemente aquella. Uploaded with ImageShack.us

Hay que tener presente que el estar ausente no anula el recuerdo..

Uploaded with ImageShack.us No explicaré más de una vez lo que es obvio, te extraño, es simple y sencillo.

La vida esta de luto , el llanto esta de moda .. Se salva el que es astuto, se joda el que se joda...

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No te importo, buenisimo. Me odias, bárbaro. No queres ver ni mi sombra, bien por vos. Ah, si, cierto, te faltó una cosa: demostrarlo.
Ayer tarde estábamos sentados junto a la mesa. No hacíamos nada, ni siquiera hablábamos. Yo tenía apoyada mi mano sobre un cenicero sin cenizas. Estábamos tristes: eso era lo que estábamos, tristes. Pero era una tristeza dulce, casi una paz. Ella lo estaba mirando y de pronto movió los labios para decir dos palabras. Dijo: "Te Quiero". Entonces me di cuenta de que era la primera vez que lo decía, más aún; que era la primera vez que lo decía alguien. Lucas me lo hubiera repetido veinte veces por noche. Para el, repetirlo era como otro beso, era un simple resorte del juego amoroso. El, en cambio, lo había dicho una vez, la necesaria. Quizá ya no precise decirlo más, porque no es juego: es una esencia. Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. Ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo. "Hasta ahora no te lo había dicho", murmuró, "no porque no te quisiera, sino porque ignoraba por qué te quería. Ahora lo sé."

Lo único que buscamos todos en la vida, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la mañana. Yo no busco nada raro, sólo alguien que me extrañe aunque hayamos pasado todo un día juntos, alguien que se ponga nervioso al verme, que no se aburra de mis charlas aunque pasemos cinco horas en el teléfono, ...que se alegre de escucharme. Alguien que me acompañe siempre a casa y haga divertido el camino, por muy largo que sea. Alguien a quien pueda besar por un simple impulso sin sentirme atrevida. No me importan los regalos, las cenas ni las flores, mientras él demuestre que me quiere, me conformo con saber que conmigo es donde más le gustaria estar siempre. Y si estuvieras aquí, nada me gustaria más que vivir todo contigo. Y que conozcas todas y cada una de mis sonrisas, alguien que sólo por mí dé todo, que elija quedarse conmigo aunque tenga otros planes, que sienta que antes de mi, ninguna otra existió, que sus amigos se cansen de escuchar mi nombre, que escriba las cartas más bonitas del mundo entero aunque tenga la letra fea y sean de dos renglones. Que él piense en mí, mucho más de lo que lo acepta, que sienta que se cae el mundo si discutimos y me abrace tirando su orgullo a la basura. Alguien que me haga reir hasta llorar, y me haga reir cuando no puedo parar de llorar. Que me diga que todas esas canciones de amor le recuerdan a mí, aunque sea mentira, que me diga que estoy guapa, aunque no esté del todo despierta, que me diga que doy los mejores besos, aunque haya habido otra mejor, que me diga que tengo los ojos más bonitos, aunque sean iguales a todos los demás, que le encante mi pelo, aunque siempre esté enredado, alguien que me haga sentir la chica más afortunada del universo, solo por el hecho de tenerlo a él.
Uploaded with ImageShack.us Me daría igual entregar mi vida a esas personas que son mi vida, sería devolverles algo que les pertenece, sin exigir nada a cambio. Quizá un poco de comprensión, nada más. Porque sí, aunque siempre pidamos “amor”, nos confundimos. En realidad queremos que alguien nos entienda, nos apoye cuando caigamos, nos diga: “Hay más oportunidades”, que nos mientan para hacernos sentir que nada es tan malo como parece, que nos dé un abrazo cuando la vida sólo nos da dolor… que exista a nuestro alrededor.

Lo más dulce de tu maldoito adiós -

Cuando todo es diferente, provocado por la experiencia delsaber, descubrimos el ayer sin un porque lo dejamos de hacer, y comenzamos ha darnos cuenta que no extrañamos lo que fuimos,porque cambiamos,antes del amanecer,y escribimos al futuro, del presente,que debate,contra su contricante,oficial que nos suele seducir, al vernos caer ,en el, baul de recuerdos que nos mata,la esperanza por lo que se nos fue y nos arranco lo màs profundo del corazòn .No detengas el trago màs amargo del corazòn.Y no te lleves la lastima que te provoco,aquello profundo sueño sin calma que lloro y no cerro solo cicatrizo, esto es tan ilogico ya para estecorazòn que no rima estas palabras salidas,de lo màs dulce de la compasiòn .
Hay un viento de locos. Se cierran puertas provocando un golpe que hacen sobresaltar a cualquiera. Hay una corriente que hace que te cueste avanzar por las calles. Da igual que te peines o no antes de salir, no se notará la diferencia. Tus pelos volarán hacia cualquier dirección. Y lo único que espero de todo esto, es que si el viento tiene tanta fuerza que es capaz de arrancar árboles, que es capaz de arrastras coches consigo... que tenga tantas fuerzas para arrancar de mí esas ganas que tengo de volver a verte.
CherryBam.com No controlo esa sensación de escalofrios cada vez que la mencionas, aunque sea en lo más mínimo, mi cuerpo empieza a temblar y no lo puedo contener. Siento como si mil cubos de hielos me rozaran la piel. Es tan detestable esa sencación de nerviocismo y miedo. Y si, cuando mencionaste aquello pensé "¿para que me decias que me amabas si era mentira?", y no aguanté quedarme ni un segundo más, es mejor irse y aniquilar de una vez el corazón que hacer la despedida un poco más tortuosa. Ya no pretendo que me quieras, ni que me ames ni un poco, ya no quiero esperar tu llamada, no quiero vivir con esa ilusión. Y sé que soy de las que siempre analiza cada palabra, pues la mayoría de las veces aquellas palabras vienen con algo de fondo, pero esta vez no fué ni siquiera necesario hacerlo, el mensaje era claro, directo. Nunca la olvidaste y solo amaste lo que tú lograste ser conmigo. Eso para mí se llama: espejismo del corazón. Y ahora dí lo que quieras, pero el mensaje así llegó a mi corazón, y ¿sabes? esta vez no le costó ni un poco retoceder y auto-convencerse de que estará bien.
¡ Que seas feliz !
Quiero escribir pero no se como empezar. Ni siquiera sé como me siento, tengo un toque de melancolía porque no estás y cada vez comienzo a extrañarte más y más. Sí, estoy un tanto loca de amor por tí y ahora dime ¿estár loca es malo?, pues si crees que si, lo siento. Pero no puedo controlar mis sentimientos, aunque quisiera, no, no puedo. ¿nunca soñaste alguien que pudiera entregarte un amor real? Yo si lo he soñado millones de veces y aun no encuentro a ese "alguien" me gustaría que fueras tú y que te dieras cuenta en algun momento que quizás nacimos para estar juntos y que yo te puedo entregar todo mi amor si así lo deseas (por favor date cuenta); esperar, esperar y esperar es lo único que me queda, pero tengo tiempo y paciencia, no lo olvides.

Aqui flotan de la mano lo trivial y lo profundo

Hay un cuento, que me trajo un día el viento que me enseña a reir, que da ganas de vivir. Donde las hadas existen y no hay corazones tristes y en abril, surcan flores de colores mi jardin. Hay un cuento donde vive un sentimiento que nunca va a morir, que se queda junto a mi. Donde no llegan las penas, donde solo hay gente buena y es asi, es un cuento que podemos compartir. Haz que tu cuento valga la pena, haz de tu sueños la ilusión y que se asome la primavera, en las calles de tu corazón. Haz que tu angel nunca se valla, que cuide al niño que hay en vos y cuando crezcas nunca lo pierdas, porque perderas tu corazón. Hay un cuento que contaban las abuelas que te puedo contar, para que puedas dormir. Donde la mala se paga y siempre ganan los buenos y es asi, los que sueñan son felices hasta el fin.

Sera doctor, que pido mucho o me conformo con poco?

Hasta que por fin. Hasta ahora, puedo decir que mi vida ha cambiado 180 grados que lo sufrido, y lo vivido más las tantas noches en vela, el cólera repentino en las madrugadas, los tormentos por las mañanas, los lamentos entre los días, el vacío insolente que golpeaba y azotaba mi alma desolada, viviendo sin vivir, respirando sin respirar.. Creyendo que mis alas destrozadas, quemadas estaban, ciega, no podía ver que las tenía intactas solo que no aprendí a volar. Muriéndome por morir cayendo descaradamente en un abismo infernal. Aturdida empece a mutilarme sin piedad, aferrándome a mis deseos, sujetándome del poco y mucho coraje que poseía. Asesinándome para empezar a vivir, no podía con tanta tortura que yo provoqué, que yo engendre. Rendida por tanta porquería y suciedad que había en mi, enredada por tanta frustración esa maldad.. esa infamia se disolvía lentamente trayéndome claridad, resurgiendo entre las cenizas, transformándolas en mariposas, cerrándome cada cicatriz en mis entrañas, succionandome cada lamento que conocía, sintiendo que nada y nadie podría ya lastimarme, creando un universo solo para mi en que al fin sentía una inmensa paz, conociendo mis alas, aprendiendo de ellas.... volver, volver a nacer. Hasta volar por vez primera en mi vida... para seguir.

Amo tu verdad aunque es mentira..

{ Hay veces que te siento muy cerca, otras tantas (mayoría de veces) muy lejos, aveces ahí no más. Hay momentos que te amo, otros tantos que te odio (también mayoría de veces, aunque una mezcla de amor y odio, por que es inevitable dejar de quererte). Millones de veces que no te entiendo, como vos no enteraras los "por que" de mis enojos. Pero tengo mis razones, las hay, no lo dudes, no es que me encapriche y solo quiera enojarme, no, no es así. Debes en cuando me gusta pelearte, molestarte, pero no que se vaya al extremo de discutir verdaderamente como lo hacemos la mayoría de las veces. No lo busco, lo encuentro y punto. Me enojé. Soy así, un poco loca, histérica, y MUY celosa. Te molesta, lo sé. Pero no voy a cambiar por vos, lo sabes. Me conociste así, y así me tenes que querer. Con mis cambios de humor constantes, las locuras que hago, lo que digo, etc. Como yo acepto que seas así, aunque no me guste tu forma de ser con LAS demás. Me la tengo que bancar y no me queda otra. Te puedo pedir que cambies, pero se que no lo harías, que dirías "Así me conociste, y así me tenes que aceptar", y no está para nada mal, diría lo mismo. Yo también me equivoco, no lo niego. Pero cuando se trata de amor, dejo muchas cosas de lado, por ejemplo, a otros. No existen más, sos él único, dejaron de existir. En mi corazón tengo lugar para uno, y sabes perfectamente que ese sos vos. No me interesa saber de alguien más. Solo vos importas. Aunque no se note. Y demás está decir que no te olvidé, que te amo, y que sos el único que quiero para mí. }
Caos a mi alrededor. No entendía nada, todo era tan confuso, los gritos, los golpes, los llantos, los reclamos, las acusaciones, no me dieron tiempo ni siquiera para reaccionar, tampoco quería hacerlo, me habia equivocado, lo sabia. Prefería dejar que las cosas siguieran ese curso. Aunque todavía no entendía porque lo había hecho ¿acaso no se había divertido mientras duro? Las acusaciones... era todo tan raro... Y lo que peor es que te aliaste con él, no entiendo que o quien te orillo a hacerme esto, pero ya esta. Esto es un caos.

Del otro lado del sol hay un mundo en decadencia, no es casualidad que humano rime con tirano

Si me quedara un poco de amor,y tendría un minuto de sentimiento,te diría lo que fuiste para mi,porque sé con certeza que jamás pudiste comprenderlo. Si me sobrara una pulgada de amor en este roto y vacío corazón,trataría de explicarte cuanto te necesité.Seguramente intentaría describirte el esfuerzo sobre humano que significó no llamarte cuando necesitaba un abrazo tuyo. Si podría gozar de un pedazo de amor puro,como el que siempre sentí por vos,te agradecería por haber sido lo que fuiste para mi,y te besaría los pies por todo lo que hiciste y soportaste por mi. Si tendría amor en lugar de melancolía,seguramente haría un intento más por recuperarte en un acto de egoísmo e inconsciencia.Pero te hablo de melancolía,y te recuerdo nuestro primer beso en esa noche de otoño bajo el rocío. Si podría gozar del sufrimiento de amarte y no tenerte,te lloraría mil noches más,te esperaría otra eternidad y te pediría otra oportunidad.Pero me queda este vacío tan frío y cruel,en lugar de mi herida favorita ...por eso seco mis lágrimas que me llenan el pecho sin mojarme los ojos,por eso dejo una foto en el lugar donde estuve sentado y por eso suelto tu mano ausente. Si tendría una chance de entregar mi corazón en bandeja,de bañar mi mente en ingenuidad y hacer que te olvides de mi cuerpo por amor,lo haría.Pero hace rato que no pasa un calor por este pecho,y vuelan las hojas del tiempo mientras el cielo se pone sepia.Y es que cuando se habla de amar,son besos los que alimentan,charlas las que enamoran,y abrazos los que descansan a la pasión.Y ha pasado un tiempo desde que mi boca la dejé en el placar,mis charlas que no llegan a palabras y mis brazos no hacen más que acompañar en mi andar,por eso no es justo para mi que se te ocurra juzgar. Si podría contar con un trozo de amor,estaría feliz de tener momentos tristes al notar tu ausencia.Pero ha pasado tanto tiempo desde que vi la foto de tu espalda mientras el adiós resonaba en mi inconsciencia,que me acostumbre a quererme sin que me quieras. Si me quedara un granito de amor,lo apostaría a sacarte una sonrisa y quedaría en deuda con mi corazón. Y es que cuando hablo de amor,es inevitable acordarme de vos.Y es lamentable tener que acordarme de vos,en vez de vivirte momento a momento. Me destroza que no me quiebre una canción,y me desilusiona que no haya poesía que me ilusione. Quizás aún más triste que hablarte de olvido,es confesarte que realmente lo lamento mucho más por mí que por vos. Y ya que no me queda amor,cierro esta puerta,quemo esta historia y los mato a esos dos.Esos dos,que se besaron tanto,que se abrazaron siempre,que soportaron tormenta y marea,que intentaron contra todo y contra todos,que dejaron el alma y el cuerpo por amor.Esos dos,que ahora mueren en ese banco de la plaza,en esa esquina de la avenida,en esa cama sin dueño. Quizás sea nostalgía o melancolía,y no un sincero sentimiento,pero si fué que sentí tanto,si alguna vez te amé hoy me quiero aferrar a poder decirte ...te quiero.
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¿Sabes? ni aunque no tuviera ni un poco de tiempo, siempre voy a tenerlo si se trata de escribirte aunque sea solo un poco, por más que diga que te odie, sea como sea, aun estás en mi corazón y en mis pensamientos, ni aunque me pasara lo más trágico del mundo perdería aquel día, haría todo lo posible y hasta lo imposible por escribirte. Esa es la importancia que tienes en mi vida, desde que dije adiós no ha pasado ni un solo día en que no te escriba, en que no exprese mis sentimientos mediante este medio. El día que lo deje de hacer, será precisamente el día en que ya no sienta nada por tí, ni amor ni odio. Aquel día, aquel día en que me seas totalmente indiferente, y no vayas ni vengas en mi vida. En estos momentos es cuando me doy cuenta de muchas cosas, esos pequeños detalles que me dejan sin aliento y sin vida.
Por pedir, pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos dé tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo por el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso ...cuando menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido en una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines para que sólo puedas abrazarte a mí, en frente de mi película favorita… Bueno, si quieres, en frente de tu película favorita… Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ellos. Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y mojarnos los labios sin que nos vea la gente. Pido, mientras caminamos por cualquier calle, llevarte y traerte al contarte cualquier estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, y tu risa fuese la mejor de mis melodías, y despues, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder todo menos la sonrisa.

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Algo invisible tiraba de mi mirada hacia atrás pero no ví a nadie. Mi camino está trazado y yo sigo hacia delante. Atrás, ahí detrás, quedaron mis sueños. Recordé y se me vinieron a la cabeza ideas vagas, trazos de locura, miradas amables pero finitas, amigos fáciles, mentiras. Ya no duele, es una leve confusión. Después vino el caos pero aún así sigo mirando hacia atrás. De reojo. Por si acaso. Por si se me olvida. Y en el final del camino está el mar y me ahogo como un pez que no puede encontrar el camino a casa .
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YO &mis p a r a n o i a s

Me gustaría sacar esa furia que llevo dentro y que nunca has sentido entrándote por los oídos y revotándote por todas las esquinas de tu cabeza. Y pegarte el guantazo que te mereces. Porque no eh, no te mereces nada más. Ni que llueva a la puerta de tu casa. Pero me consuela que, como diría mi abuela, a todo cerdo le llega su San Martín y espero que, al menos, te des cuenta de que destruir el interior de alguien es más que un capricho. A veces me encantaría hacer ese viaje a ningún sitio, aunque la persona que me lo prometió ni siquiera da señales de vida y perderme para siempre. No volver, ni pensar, ni dar pie a nada que me haga pensar de nuevo. Sólo yo, para mí. Que dejes de estar en mi puta cabeza que parece tener un gran retraso mental. Porque, a pesar de que ahora sólo puedo decirte que te vayas a la mierda, sigo igual.

Respeto tu huida ...

Te vi caer, hondo. Y no pude hacer nada, quise sostenerte la mano y lo único que logré fue lastimar tus expectativas de vida. Tenía tu confianza y tu alma guardadas conmigo para cuidarlas y prometí nunca hacerte daño siendo lo único que terminé haciendo. Cree un vacío que ahora ni vos ni yo podemos llenar. Te vi caer y no supe que decir, cómo reaccionar. No supe cómo ayudarte aún sabiendo que el remedio a tu dolor era el mismo que el mío: afecto, amor, fidelidad, cariño, estabilidad. Te vi caer y vi mi vida desmoronarse en mil pedazos filosos que te lastimaron y te dejaron enormes cicatrices que son tan mías como tuyas. Te vi, caer y tocar fondo. Te vi llorar y sufrir porque la vida no suele ser justa con quienes lo merecen. Intenté enmendar la equivocasión que cometí pero tu cuerpo ya me había alejado lo suficientemente lejos como para que no te sientiera asfixiarme.
+ Tu amor se congeló y con el, mi corazón.

A - B - Cfué

Nunca fui una persona de expresar mucho mis sentimientos, & luego te conocí & me robaste el corazon completamente - dijo Caroline - & la verdad es que estoy completamente enamorada de ti. Tu me haces sentir esas.. uhm maripositas, no sé llámalo como quieras. Pero tu de verdad me amas? Solo mírame... tengo menos autoestima que una piedra. - sonrió tristemente sin mirarme - No quise decirle nada, parecía ida en sus pensamientos por controlar las lágrimas. Sabía que tenía que abrazarla, pero quería que se alejara de mi. Pero por alguna razón me amaba,& sin conocerme mayormente. La odiaba por amarme tanto y yo sin poder reaccionar de buena forma porque para mi todo era extraño, nuevo... Ese día nos vimos, y para variar entramos en discusión. No sé en que momento empeze a discutirle por el mismo tema de siempre. -Que tengo que hacer para que me dejes en paz? -Que tengo que hacer yo para que te des cuenta que nunca te voy a dejar en paz por que sé lo que sientes por mi? -Lo que siento por ti? - le dije en uno de mis intentos por alejarla... sabía que era una buena oportunidad para bajar su muro y derribarla. -Así es, sé que me amas, aunque seas un terco de mierda sé que si. -perdóname por hacerte esto, dije en mi mente. -Que? -Como fuiste tan estúpida para creer que sentí algo por ti? jajaja, solamente quería conseguirte y lo hice, un logro más... llámalo como quieras. Aquí jamás hubo algo romántico. O creías que si te hubiera amado de verdad te hubiera hecho todo el daño que te hice, el cual fue apropósito por supuesto, o te hubiera dejado esperando este tiempo rogando por amor?, acaso eres así de ilusa?... mírate... mírame, no tenemos nada en común, vete ya y deja de dar pena. Vi como con cada palabra sus ojos fueron quedando paralizados en la nada. Miraban en mi dirección pero no me miraban de verdad, estaba en blanco, le tomo unos segundos volver a respirar & responder. -Promete que lo que dices esta vez es cierto... sé que te he oído decir, esto otras veces, pero ahora suenas demasiado convencido… Ya basta, te acabo de decir toda la verdad y aun te comportas como una niñita con el corazón roto?, cada palabra sonaba como dardos lanzados con la peor de las intenciones hacia su corazón y ella claramente, los recibía todos. Se despegó entonces para mirarme con ojos confundidos luego de haber escuchado eso, podía escuchar su corazón latir y romperse a la vez, podía oler su dolor tratando de ser contenido dentro de los puños que apretaba fuertemente a los lados.... Se volteó sin decir una palabra y comenzó a caminar. Quise seguirla pero solo me fui. Luego la vi muy triste sentada en una banca & me acerque a ella. -Que pasa Caroline? -De que me hablas? No me pasa nada. -Por favor, se que estas mal. -& de que te preocupas eh? Solo piensas en ti & en nadie mas. -Vamos, Sabes que no es asi. -Vete! -Vamos Line.. (Como le decía de cariño). -Vete! & no me hables más! ya se todo lo que sientes. La vi llorar silenciosamente sus ojos inundados en lágrimas me miraron con desesperanza y odio por lo que no pude hacer más que alejarme.
No supe de ella durante meses, hasta hoy.
Le he robado la cartera a la tristeza, he pasado tardes muertas con mis culpas, he tomado drogas pasando noches enteras fuera de mi cuerpo, he bebido los licores de la más absoluta felicidad y también me han aplastado los miedos de la infancia. He querido y he odiado, fui capaz de saltar las tapias del rencor, he pedido perdón, he hecho cosas irreparables, he mentido por un beso y he dicho la verdad aun sabiendo que así lo perdería todo. He tanteado con mi mano el camino de tu espalda encontrando el tiempo perdido. He sido Electra, Pandora y Penélope. He follado en lugares que ni te imaginas, he flotado desnuda en el mar de tus entrañas, fui capaz de atrasar los calendarios, he corrido delante de la poli, he visto llorar a mi madre, he subido a trenes sin destino, vi como España ganaba el mundial en el chiringuito de la playa, he hecho muchísimas cosas por muchas personas, he ocultado mis defectos, he visto a la pobreza pasearse por las aceras, hice un mundo a tu medida, me conozco de memoria tus cosquillas, me han engañado, he sido fiel y he dado hasta vaciarme. He firmado 900 despedidas, he probado la anestesia, he sido cobarde y valiente como quien viaja de Groenlandia hasta la Antártida, he pensado que no valía para escribir. De pequeña vi a Beckham desde el autobús y también a Bardem a través del cristal de un hotel. He escuchado a los árboles, me he hecho la dormida y he probado la gloria tras darlo todo por perdido. Me he gastado mucho dinero en cosas innecesarias, me han roto el corazón de todos los modos posibles y también he hecho mucho daño. Me he perdido en Madrid, he viajado en business y a dedo, he visto el amor con estos ojos, he hecho caso a mi cabeza y a mi corazón, he probado 1000 salivas diferentes pero lo más importante,
he conseguido que me ames

ClarodeLuna*

El amor comienza normalmente por la vista. Tal vez por un flechazo al verla sentada en el banco de un parque o tras encontrártela varias veces en el autobús camino de clase. Si consiguieras oír su voz comenzaría la participación del oído. El amor podría consolidarse en tu pecho al escucharla ternuras o coincidencias con tu forma de ser o podría derrumbarse si hiciera declaraciones como las de Raúl tras un partido. En tercer lugar vendría el olfato, el olor corporal, su perfume, su champú. Digo en tercer lugar pero hay científicos que lo sitúan en primer lugar ya que son las feromonas las que determinan la elección. Es algo más animal que lógico dicen. Incluso afirman que las pocas personas que por lesiones o causas perinatales han perdido el olfato son incapaces de enamorarse y caen en continuas depresiones. Si la cosa va bien, como parece ser, en algún momento entrará en juego el tacto con algún roce de manos fortuito, algo liviano que se irá intensificando poco a poco. Ese es el objetivo, que el roce pase de lo fortuito a lo íntimo, quizá con algún abrazo de despedida o alguna caricia amistosa como antesala de lo que parece inexorable: que se complete el ciclo del amor con el gusto justo en el momento en que juntemos nuestros labios en el primer beso.

Cereza & miel

Entiendo que llevamos un fardo de contradicciones y decepciones a la espalda, que a todos nos han hecho daño y que también hemos roto más de un corazón pero no logro entender a esas parejas que convierten el amor en política cambiando el colchón por la mesa de negociaciones, buscando en la estrategia lo que la complicidad no les da. Es hora de ponerse codo a codo y hacer de la vida un paisaje de esos que sólo pueden ser vistos cuando se miran con 4 ojos a la vez. Nada de espejos individuales, hay que beberse el agua que miraba Narciso. No quedarse parados frente al arroyo mirándose, mirándose para no romper la imagen en el agua y acabar muriendo de sed. Bébetela toda y olvídate de ti. Conozco todas las formas de romper un corazón, las he fabricado y, como tú, sobre todo, las he llorado pero nadie va a convencerme de que es posible acercarse al amor con la escuadra y el cartabón. Calma por favor, a todos un día nos pisaron las entrañas y nos cubrieron de promesas que no se llegaron a cumplir pero no hagamos pagar a nuestros futuros amantes los rencores del pasado. Este mundo está loco pero aun respiran muchos seres humanos que valen la pena. Es tiempo de olvidarse de la cabeza y volver a usar el corazón
En vez de moverme pensé en Julieta un poco más.
Me pregunté que habría hecho si Romeo la hubiera dejado, no a causa del destierro, sino por desinterés.
¿qué habría ocurrido si Rosalinda le hubiera dado un día de tiempo y él hubiera cambiado de opinión?
¿y qué hubiera pasado si, en vez de casarse con Julieta, simplemente hubiera desaparecido?
Me parecía saber como se habría sentido Julieta.
Ella no habría vuelto a su vida anterior, seguro que no.
Yo estaba convencida de que nunca se habría ido a otro lugar.
incluso si hubiera llegado a vivir hasta ser una anciana de pelo gris, cada vez que hubiera cerrado los ojos, habría visto el rostro de Romeo.
Y ella lo habría aceptado finalmente.
Me pregunté si al final se habría casado con Paris, solo para complacer a sus padres y mantener la paz.
No, probablemente no, decidí; pero de todos modos, la historia dice poco de Paris.
Era un simple monigote, un cero a la izquierda, una amenaza, un ultimatum para forzar la mano a Julieta.
¿y qué pasaría si se supiera más sobre Paris?
¿qué sucedería si Paris hubiera sido el amigo de Jualieta?
¿Su mejor amigo?
¿qué habría ocurrido si él fuera la única persona que realmente la comprendiera y la hiciera sentirse otra vez medio humana?
¿y si él era paciente y amable?
¿y si cuidaba de ella?
¿qué sucedería si Julieta supiera que no podría sobrevivir sin él?
¿qué pasaría si él realmente la amara y deseara que ella fuera feliz?
¿y si ella quisiera a Paris?
No como a Romeo, por descontado, ya que no había nada similar, pero si lo bastante para que ella deseara que él también fuera feliz...
-Tengo que decirte algo...No me interrumpas.- dijo de pronto.- Nunca saltas ni arriesgas, prefieres saltar con la pierna doblada. Nunca finalizas lo que inicias, inicias lo finalizado. Nunca haces caso de lo que te dicen, te dicen A y haces B... para ti B siempre es mejor que A. Nunca soportas los climas extremos pero quieres viajar a la Antártida y vivir en el desierto. Nunca tu intensidad ha durado más que unas horas. Nunca escribes con sentido, pero todo el sentido eres tú. Nunca te comes todo el plato pero te mueres de hambre cada vez que me ves. Nunca dejas de observarte en el espejo por si olvidas cómo eres. Nunca devuelves las miradas, te mueres de vergüenza demasiado rápido que al final no te da tiempo. Nunca dejas de mirar las nubes, no dejo de pensar qué estarás pensando. Nunca combinas los zapatos con la bufanda, combinas la bufanda con los días. Nunca quieres llevar reloj y nunca quieres dejar de perderte. Nunca nadie supo cómo contentarte. Nunca dejas de comportarte como una niña. Nunca te has dejado besar si no es por sorpresa. Nunca te gusta compartir paseos, pero adoras compartir una siesta para dos. Nunca sabes qué decir y en cambio siempre lo dices todo. Nunca te preocupas por ti, prefieres estar más pendiente de los demás. Nunca abandonas el miedo, pero sin embargo no tienes miedo a llorar. Nunca admites que me quieres y aun así me dejas cartas en el buzón una vez por semana. Nunca te gustó el café y adoras las cafeterías. Nunca te bañas cuando vas a la playa, sólo juegas con las olas y corres por la orilla. Nunca quieres que te acompañe hasta la puerta pero te encanta que te espere en cualquier sitio. Nunca llegaré a conocerte del todo. Nunca dejas que te rescate, prefieres que nos rescatemos juntos. Nunca dejas de hacerme daño, pero nunca he estado tan seguro de que sin ti no podría sobrevivir.-terminó de decir mientras tomaba aire- Es extraño, porque he dicho tantas veces nunca que hasta creo haber perdido la cuenta de todos los siempres. -Entonces yo...yo nunca hubiera esperado que dijeras algo así, aunque bueno...siempre supe que algún día lo harías.- dijo ella, acariciándolo.
It's been seven hours and fifteen days since u took your love away.
I go out every night and sleep all day since u took your love away.
Since u been gone I can do whatever I want. I can see whomever I choose.
I can eat my dinner in a fancy restaurant but nothing I said nothing can take away these blues.
`Cause nothing compares, nothing compares 2 u.
It's been so lonely without u here like a bird without a song.
Nothing can stop these lonely tears from falling.
Tell me baby where did I go wrong?
I could put my arms around every boy I see but they'd only remind me of you.
I went to the doctor n'guess what he told me guess what he told me?
He said girl u better have fun, no matter what u do but he's a fool.
All the flowers that u planted, mama, in the back yard.
All died when u went away.
I know that living with u baby was sometimes hard but I'm willing to give it another try.
Nothing compares to you
¿Qué nos hace volver atrás? ¿Qué nos hace pensar que, recordando, se van a arreglar las cosas? Es más, ¿qué nos hace sentir así? El amor (o lo que sea esto) es complicado, raro, dulce, asfixiante, desesperante, satisfactorio, agobiante, puro, real, inspirador.. pero sobretodo es complicado.Te pasas el tiempo buscando aquéllo que es mejor para ti, esa persona que te ayude a ser feliz, que comparta y sea contigo y cuando crees que él se parece, resulta ser todo lo contrario. Pero ¡Oh,oh! Mal asunto. Ya estás ahí, pensando en que no es él, en que no estás enamorada, en que sólo es un capricho pero no. Estás pensando en él. Ya no hay vuelta atrás.Miras a tu alrededor y las palabras se repiten como si te hubiesen puesto unos auriculares y estuviesen dando al 'play' todo el rato..Que le dejes ir, que no te merece, que no te quiere, que te haces daño a ti misma y una larga lista que no pasa de repetir lo mismo una y otra vez.Y tú dices: 'Si.. tienen razón'. Y crees que puedes con todo, que el pasado ya se irá, no ahora, pero si más tarde. Y sales a la calle, inspiras y ves que todo eso está hecho para ti, ¡sal a disfrutarlo!Es entonces cuando le ves o, simplemente, cuando sabes de él.Y ahi la calle se vuelve vacía, sólo está él, mirándote, sin decir nada y tú queriendo que te diga todo. El inspirar se vuelve difícil, te ahogas, te asfixias si no está contigo. Y el resto te da igual porque.. ¡qué demonios! ¿Qué vale el resto si no tienes lo que quieres?Es ahí cuando tú misma lo fastidias TODO. Cuando piensas que él es el que da sentido a tu vida y en realidad está acabando con ella. Cuando piensas que él es quien te ayuda a respirar y en realidad es él por quien no puedes respirar. Cuando piensas que es él el que necesitas y en realidad solo necesitas otros brazos porque.. al fin y al cabo, unos amores se borran con otros.Yo solo necesito una goma de borrar.
No entiendo cómo la rabia enciende las palabras. Palabras que no son nada, pero llegan al alma..